A veces, una poesía comienza su camino en la intimidad de quien la escribe. Después encuentra otros ojos, otras sensibilidades y una nueva forma de llegar al mundo.
Tuve la alegría de participar en Pinceletras por la Paz, una propuesta artística que reúne palabras e imágenes para transmitir un mensaje común: la paz también puede construirse desde el arte.
Mi poema “Lo que elijo” fue seleccionado para dialogar con la obra pictórica “Un solo vuelo hacia la Paz”, de la artista Adriana Amato, de Punta Alta, provincia de Buenos Aires.
La pintura representa un paisaje atravesado por un río, una comunidad reunida y numerosas aves blancas que elevan su vuelo hacia la luz. Al encontrarse con el poema, esas imágenes parecen continuar sus versos y darles otra manera de expresarse.
En Lo que elijo nombro decisiones sencillas y, al mismo tiempo, esenciales:
Elijo los gestos que curan sin ruido,
la sopa que espera, la luz del abrigo.
Elijo la infancia, los abrazos, las manos abiertas, las palabras pequeñas y ese mundo en el que lo imposible todavía puede convertirse en una historia visible.
La obra de Adriana Amato transforma esas elecciones en un paisaje compartido. Sus aves vuelan juntas, como si cada una llevara una voz, un deseo o una palabra hacia otros lugares.
Participar en esta propuesta me emociona especialmente porque la paz ha sido uno de los ejes constantes de mi escritura. No como una idea lejana o abstracta, sino como una construcción cotidiana que comienza en la manera de mirar, escuchar, acompañar y convivir con los demás.
También valoro profundamente el carácter colectivo de Pinceletras por la Paz. Cada poema y cada obra forman parte de una creación mayor, en la que escritores y artistas se encuentran para ofrecer distintas maneras de imaginar un mundo más humano.
Agradezco a quienes hicieron posible esta propuesta y, especialmente, a Adriana Amato, cuya obra acompaña mis palabras y las invita a emprender un nuevo vuelo.
Porque cuando la poesía y la pintura se encuentran, una obra ya no pertenece únicamente a quien la creó.
Se convierte en una invitación compartida a elegir, una vez más, la paz.
Podés leer el libro completo 100 poetas por la paz 2026 en la página 231.
¿Y vos, qué pequeños gestos elegirías para construirla?

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