Desde Croacia, una reflexión sobre la muestra fotográfica “Nuestras raíces en el fin del mundo”, homenaje a la diáspora croata de Ushuaia, Tierra del Fuego, y al legado de las familias inmigrantes que mantienen viva su identidad cultural.
Hay momentos en los que las distancias parecen desaparecer.
Esta semana, mientras me encuentro en Croacia, siguiendo el camino que iniciaron mis antepasados hace más de un siglo, mi corazón también estuvo presente en Ushuaia, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, acompañando la inauguración de la muestra fotográfica familiar “Nuestras raíces en el fin del mundo”.
Quiero felicitar a toda la comunidad de la Asociación Croatas en Argentina – Sede Ushuaia por el enorme trabajo realizado en el marco de la Semana de los Croatas fuera de Croacia. La exposición logró algo muy valioso: transformar fotografías, documentos y recuerdos familiares en un puente vivo entre generaciones.
Cada imagen exhibida habla de hombres y mujeres que cruzaron océanos con esperanza, que construyeron hogares en el extremo sur del continente americano y que, sin saberlo, dejaron un legado que hoy continúa inspirándonos.
Ver reunidas fotografías familiares, historias de vida, trajes tradicionales, objetos cargados de memoria y testimonios de descendientes croatas es mucho más que una muestra cultural. Es un acto de gratitud hacia quienes nos precedieron y una forma de transmitir a las nuevas generaciones el valor de la identidad, la pertenencia y la memoria.
Mientras camino por las calles de Croacia, pienso en esa otra orilla donde también laten las raíces croatas. Porque Croacia no termina en sus fronteras geográficas. Croacia se expande allí donde una familia conserva una fotografía antigua, donde alguien recuerda el apellido de sus abuelos, donde una comunidad mantiene vivas sus tradiciones y donde una nueva generación decide conocer la historia de quienes llegaron antes.
Desde esta tierra de mis ancestros, envío un abrazo lleno de cariño a quienes hicieron posible esta muestra y a cada familia que compartió parte de su historia para construir esta memoria colectiva.
Porque entre Croacia y Ushuaia existe mucho más que una distancia de kilómetros.
Existe una historia compartida.
Existe una identidad que atraviesa generaciones.
Y existe un mar de recuerdos que sigue uniendo nuestras dos orillas.
Hvala vam od srca.
Gracias de corazón.


Deja un comentario