En Zagreb, durante la semana de la mujer 2026, viví una experiencia profundamente transformadora que abrazó mi recorrido personal y literario.

Fui galardonada con el premio de la Croatian Women’s Network en la categoría Arte y Cultura, un reconocimiento que siento compartido con cada historia, cada raíz y cada voz que habita en mi escritura.

Este espacio se convirtió en un verdadero encuentro de intercambio y enriquecimiento, donde la voz de la mujer estuvo presente con fuerza, sensibilidad y compromiso.

Lugares donde una transmite, pero también aprende, donde cada palabra abre caminos y cada experiencia suma nuevas miradas.

Tuve el honor de participar en un panel de arte y cultura, donde compartí mi trabajo como escritora y mi incursión en la literatura por la paz, un camino que busca tender puentes y sembrar humanidad. Allí también presenté mi último libro bilingüe croata-español Plavo More, reflejo de mi vida entre dos orillas, donde el idioma se vuelve territorio de encuentro.

Comparto algunos de estos momentos junto a muchas bellas personas, entre ellas, quienes quedaron en algunas fotos que les dejo aquí…

Jelena Nadinić de Croactivas, con quien compartimos el proyecto Guardianas de la trama; con Patricia Stambuk, cuya trayectoria inspira; con Nataša Tramišak, del condado de Osijek, a quien tuve el honor de entregar un ejemplar de Ushuaia TDF en nombre de la Asociación Civil Croatas en Argentina Ushuaia; y junto a Marijana Petir, miembro del parlamento croata y del Parlamento Europeo, con quien también compartí este gesto de identidad y vínculo.

Zagreb fue, en estos días, mucho más que un destino: fue un puente vivo entre culturas, memorias y futuros posibles. Porque cuando las palabras se comparten, no solo cuentan historias, también construyen comunidad.

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