Cada 13 de diciembre, mientras el invierno avanza en el hemisferio norte y el año comienza a recogerse sobre sí mismo, en Croacia se celebra una tradición profundamente simbólica: el Día de Santa Lucía (Sveta Lucija) y la siembra de las semillas de trigo (pšenica).
Esta costumbre, sencilla y cargada de sentido, atraviesa generaciones y territorios. Y hoy, también, echa raíces en Ushuaia, donde la comunidad croata continúa sembrando memoria, identidad y esperanza.
Santa Lucía es una figura asociada a la luz, la protección y la fe. Su nombre proviene del latín lux, que significa justamente luz. No es casual que su celebración tenga lugar en diciembre, cuando los días son más cortos y la oscuridad parece extenderse.
En Croacia, el 13 de diciembre marca simbólicamente el inicio del tiempo de preparación para la Navidad. Es una fecha que invita a esperar, cuidar y confiar en lo que está por venir.
En este día, las familias croatas siembran granos de trigo en un pequeño recipiente con tierra o algodón húmedo. No se trata de una acción agrícola en sentido productivo, sino de un gesto simbólico profundamente arraigado en la cultura popular.
Durante los días siguientes, el trigo germina y crece hasta Navidad, cuando suele colocarse junto al pesebre o en la mesa familiar, a veces adornado con una cinta con los colores de la bandera croata.
¿Qué simboliza el trigo de Santa Lucía?
La tradición del trigo encierra múltiples significados:
- Vida y renacimiento: el grano que brota recuerda que siempre es posible comenzar de nuevo.
- Abundancia y prosperidad: el trigo ha sido históricamente símbolo de sustento y bienestar.
- Esperanza: sembrar en diciembre es confiar en el futuro, incluso en tiempos de oscuridad.
- Paz y unión familiar: el trigo crece en el espacio íntimo del hogar, acompañado día a día.
Observar cómo el verde emerge lentamente es, en sí mismo, un ejercicio de paciencia y cuidado.
¿Cómo se realiza la siembra del trigo?
La tradición es sencilla y accesible, lo que la hace especialmente valiosa:
- Se colocan granos de trigo en un recipiente con tierra o algodón húmedo.
- Se riegan levemente cada día, sin encharcar.
- Se ubican en un lugar con luz natural.
- Se observa su crecimiento hasta Navidad.
No importa la perfección del resultado, sino el acto de sembrar con intención.
De Croacia a Ushuaia: sembrar identidad en el sur del mundo
En Ushuaia, esta tradición también florece. Desde la Asociación de Croatas en Argentina, compartimos las semillas de trigo con nuestros miembros para que cada familia pueda realizar la siembra en su hogar.
Este gesto colectivo transforma una costumbre ancestral en un acto comunitario, donde cada casa se convierte en un pequeño puente entre Croacia y Tierra del Fuego.
Sembrar trigo en Ushuaia es mucho más que repetir una tradición:
es honrar a los ancestros,
es transmitir cultura a las nuevas generaciones,
es afirmar que las raíces pueden crecer incluso en los confines del mundo.
Tradiciones que nos sostienen
En tiempos donde todo parece acelerado, la siembra del trigo en Santa Lucía nos recuerda el valor de lo simple, lo cotidiano y lo compartido. Un puñado de semillas, un poco de agua y la certeza de que la vida insiste.
Porque sembrar es un acto de fe.
Y mantener viva esta tradición croata, aquí y ahora, es también una forma de sembrarnos a nosotros mismos.



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