Una casa, una historia, un regreso

Volver a Casa Beban es, para mí, volver al origen.
No solo al origen de una familia, sino al de una historia que cruza océanos, generaciones y sueños.
Esta antigua casa es testigo de la fundación de Ushuaia. Fue hogar de mis antepasados, la familia Beban, que llegó desde la isla croata de Zlarin antes de 1800.

Aquí, en el extremo sur del mundo, entre montañas y viento, los Beban se instalaron con su espíritu de navegantes, comerciantes y soñadores.
Mi tatarabuelo Fortunato fue el primero en llegar, atravesando los canales australes desde Punta Arenas hasta la Isla Navarino, donde el mar era camino, trabajo y destino.

Tiempo después regresó por sus hijos, entre ellos mi bisabuelo Tomé Stipe Ive , quien continuó la tradición familiar como comerciante marítimo, ingresando por Argentina.
Con él, toda la familia se estableció definitivamente en Ushuaia, en esta misma casa que hoy abre sus puertas a la literatura.

Casa Beban: el corazón histórico de Ushuaia

La Casa Beban no es solo una joya arquitectónica: es un símbolo de los pioneros fueguinos, de las familias que levantaron esta ciudad entre vientos y nieves.
Sus paredes guardan el eco de conversaciones antiguas, el aroma del pan recién horneado, el sonido de las olas contra la costa.

Aquí nacieron mi abuelo Tomás y mi madre, Amanda.
Aquí vivieron mis antecesores maternos, y aquí crecieron las historias que más tarde se transformarían en palabras, en versos, en raíces escritas.
Cada ventana parece mirar hacia el mar, como si todavía esperara el regreso de aquellos barcos que partieron un día desde Zlarin rumbo al fin del mundo.

Plavo More: una ofrenda al mar y a los antepasados

Plavo More…“Mar Azul” en croata… nació de esa unión profunda entre la memoria familiar y el mar que todo lo une.
Es un libro de versos bilingües, español y croata, que rinde homenaje a las raíces, a los que partieron y a los que regresaron, a los que aún viven en la memoria de las olas.

Presentar este libro en Casa Beban, el lugar donde comenzó la historia de mi familia en Ushuaia, tiene para mí un sentido muy emotivo.
Es una ofrenda a mis antepasados, a Fortunato, a Tome, a Tomás, a Amanda, y a todos los que, con trabajo, amor y valentía, forjaron la vida en esta tierra del sur, dejando en otra orilla otros amores, soñando que un día podrían volver a visitar.

Ellos trajeron consigo la lengua croata, las canciones del Adriático, la fe en el mar como puente.
Y ese mismo mar…el Adriático y el Atlántico, unidos en una sola marea… inspira mis palabras y mi existencia.

Dos orillas, un mismo corazón

Cuando escribo, siento que el mar me dicta las palabras.
Su sonido es el idioma de mis raíces, y su movimiento, la metáfora del viaje y del reencuentro.

Plavo More une Argentina y Croacia, Tierra del Fuego  y Zlarin, dos islas distantes pero unidas por la misma marea azul.
Escribirlo fue recorrer ese puente invisible que existe entre las geografías y las almas.

El mar no separa: abraza.
Lleva mensajes, memorias, nombres.
Y en cada página del libro, ese mar vuelve a hablarme de quienes fueron, de quienes somos, y de quienes seremos cuando el viento vuelva a soplar del este.

La presentación en Casa Beban

La presentación de Plavo More en la Antigua Casa Beban de Ushuaia es más que un evento literario: es un acto de memoria y de gratitud.
Volver con mi libro a la casa de mis familiares del pasado es cerrar un círculo, es permitir que la palabra toque las paredes que alguna vez escucharon los cuentos de familia, las canciones en croata, los suspiros del viento fueguino.

El encuentro fue, es y será un homenaje a las raíces croatas, a las familias pioneras y a la unión de dos mundos que laten en mi corazón: Croacia y Argentina.

En cada verso, se escucha el mismo mensaje:

“El mar no olvida los nombres de quienes lo aman.”

Un cierre que es también un comienzo

Hoy, más de un siglo después, los descendientes de aquella familia seguimos amando esta tierra y este mar.
La Casa Beban, que alguna vez fue hogar, vuelve a serlo como Centro Cultural: hogar de la palabra, de la memoria, de la emoción compartida.

Presentar Plavo More aquí es volver a casa.
Y al hacerlo, siento que mis antepasados sonríen en silencio, desde las olas, desde las estrellas, desde la isla que aún me espera en el Adriático.

Te invito
👉 a leer Plavo More,
👉 y a navegar conmigo entre las aguas de la memoria, donde el mar une lo que el tiempo separó.

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