Entre el murmullo del mar y las voces del pasado, aprendí a decir quién soy… en otro idioma.
Estudiar el idioma croata en Split, ciudad de mar y de memorias, fue una de las experiencias más transformadoras de mi vida. A través de dos medias becas, tuve la posibilidad de cursar y completar los niveles A1 y A2 del idioma en la Universidad de Filosofía de Split, y con ello no solo incorporé palabras nuevas, sino que también descubrí una parte de mí que había estado esperando ser nombrada.
El aprendizaje del idioma no fue solo un estudio técnico. Fue un reencuentro con mi linaje, con los sonidos que alguna vez habitaron los labios de mis antepasados, con las canciones que cruzaron el océano en silencio, con las cartas que ya no se pudieron leer.
Split me recibió con su Adriático sereno, sus calles de piedra antigua, sus tardes doradas y su gente cálida. Allí aprendí a conjugar no solo verbos, sino emociones; a comprender no solo estructuras gramaticales, sino también gestos, culturas y silencios heredados.
Terminar el nivel A2 fue mucho más que una meta académica: fue cerrar un círculo simbólico y abrir nuevos caminos. Hoy puedo leer, escribir, hablar y comprender un idioma que ya sentía como propio desde antes de pronunciarlo.
Quiero compartir esta experiencia con quienes, como yo, sienten el llamado de sus raíces, pero también con quienes creen que nunca es tarde para aprender, para viajar, para reconstruirse desde el lenguaje. Porque estudiar croata en Croacia no fue solo una oportunidad: fue un legado que ahora deseo multiplicar, difundir, sembrar.
Si alguna vez sentiste curiosidad por el idioma de tus abuelos, si soñás con pisar la tierra de tus ancestros o simplemente querés abrazar una nueva lengua como acto de identidad y amor, te animo a animarte.
Mi camino por Split no termina. Sigo aprendiendo, escribiendo y soñando en croata.
Jer… govoriti jezik svojih korijena – to je govoriti srcem.
(Hablar el idioma de tus raíces, es hablar con el corazón.)
Gracias por leerme. Seguiremos compartiendo palabras, puentes y memorias.


Deja un comentario