Yuico

Yuico nació en tiempos de pandemia, cuando la introspección y la resiliencia se hicieron palabra.

Como escritora, me gusta reflexionar sobre la vida: detenerme en los gestos sencillos, en las vivencias que marcan el alma, en las historias que tal vez no llenan titulares pero que laten fuerte, como la de Yuico.

Me inspiro en la naturaleza, en lo cotidiano, en los vínculos verdaderos y en esas personas que, aun desde el silencio, dejan una huella profunda. Este libro es un homenaje a ellos.

Fue presentado por primera vez en la Feria del Libro Provincial de Tierra del Fuego (Río Grande, 2021), pero su voz venía gestándose desde mucho antes, en el andar anónimo de quienes atraviesan la vida con sencillez, dolor y esperanza.

El relato comienza con la voz del propio Yuico, quien se presenta así:

“No soy nadie. No sé nada. Soy así, simple, sencillo. No tengo mucho para ofrecer, más que mi forma de ser, de lo poco o mucho que me enseñó la vida, tan solo por vivirla.”

A través de sus páginas, conocemos la historia de un hombre común que, a pesar de los golpes, nunca se rindió. Perseverante, sensible, impulsivo y honesto, Yuico representa a tantos seres silenciosos que, sin estridencias, han tejido un legado profundo: el amor a sus hijos, la gratitud hacia la vida y el deseo constante de un nuevo amanecer.

El libro culmina con la palabra quechua Tupananchiskama, que significa “hasta que nos volvamos a encontrar”, dejando abierta la puerta de la ternura, del agradecimiento y del reencuentro.

“Cuando uno quiere, puede.
Cuando uno puede, continúa.
Cuando uno continúa, logra.
Y cuando lo lográs, ya tenés éxito.”